Juventud y sistemas de apoyo

En este espacio se presentan un conjunto de datos que nos permiten definir y aproximarnos a las realidades que rodean a la juventud en España. En términos generacionales y demográficos, se pone el foco en la población joven comprendida entre los 16 y los 24 años.

Asimismo, se incorpora un análisis comparativo que introduce una realidad más específica: la del colectivo juvenil que ha estado bajo medidas de protección y que carece de una red de apoyo familiar o de una red estable en general.

De este modo, el conjunto del análisis permite visibilizar, desde una perspectiva relacional, la distancia existente entre dos grupos de población que, aunque coexisten en un mismo contexto social, transitan trayectorias vitales profundamente divergentes, configurando realidades prácticamente paralelas en la complejidad del entramado social.


Datos generales de juventud

Datos Generales de juventud

Juventud extutelada

La juventud extutelada es aquella que al encontrarse en situación de desprotección, riesgo o desamparo, ha estado tutelada de manera administrativa o institucional a través del sistema de protección, con independencia de su origen, género e historia de vida, y afronta la emancipación en una situación de desventaja. A las dificultades de la coyuntura política, social y económica, se suman otros factores como tener que iniciar y afrontar la vida independiente de forma abrupta y precoz y hacerlo, además, sin una red de apoyo o una red poco sólida, sin referentes adultos y lastrada por una precariedad estructural.

Este conjunto de juventud coincide de manera generalizada en los siguientes elementos:

Bagaje vital: 

La juventud que egresa del sistema de protección comparte el haber vivido experiencias vitales complejas y, en muchos casos, adversas, que pueden influir en el desarrollo de habilidades y competencias esenciales para la vida diaria. A ello se suma el reto de una emancipación precoz y la necesidad de transitar hacia la vida adulta sin medios, sin referentes familiares y en contextos personales difíciles.

Bajos niveles formativos: 

En su mayoría, la juventud que ha estado tutelada por el sistema de protección presenta un bajo nivel educativo, fruto de itinerarios formativos interrumpidos o historias vitales complejas. Este hecho limita sus logros académicos y dificulta, especialmente cuando cesa la tutela por alcanzar la mayoría de edad, su acceso a estudios postobligatorios y merma su ocupabilidad.